domingo, 17 de enero de 2010

Análisis comparativo de la presencia de las deidades y su influencia en los personajes de La Ilíada, El Proceso y El Extranjero

Lenguaje y Literatura I

Rafael Alejandro Zamora González

Análisis comparativo de la presencia de las deidades y su influencia en los personajes de La Ilíada, El Proceso y El Extranjero

Este ensayo busca analizar de forma comparativa la presencia de las deidades en las obras La Ilíada de Homero, El Proceso de Franz Kafka y El Extranjero de Albert Camus, y cómo estas influencian las acciones y el curso de la historia en cada una. A pesar de la enorme diferencia de los contextos entre ellas, debido al gran lapso de tiempo que se dio entre la primera y las demás, entre otros factores determinantes, es curioso encontrar que en los tres libros hay una constante controversia acerca de su presencia, y a la vez la importancia que se les toma en cada uno es completamente diferente.

En La Ilíada hay una vital participación de las deidades a través de toda la obra, la cual comienza precisamente: “Canta, oh diosa, la cólera del Pélida Aquiles” (Homero, 600 a.C., 1), haciendo referencia en primer lugar a la diosa griega Atenea, quien tiene una frecuente intervención en el desarrollo de la historia, y al hijo mortal del rey Peleo y de la nereida Tetis. Esta última le recuerda a su hijo que “[su] vida ha de ser corta, de no larga duración” (Homero, 600 a.C., 9), ya que él no es una deidad como ella, y para mejorar su situación mortal le promete dirigirse al Olimpo, palacio de las deidades, a hablar con Júpiter[1].

Para convencerlo de que le ayude, Tetis le recuerda a Zeus que le ayudó en algún momento cuando las demás deidades intentaron derrocarlo:

“Te gloriabas de haber evitado, tú sola entre los inmortales, una afrentosa desgracia a Júpiter, que amontona las sombrías nubes, cuando quisieron atarle otros dioses olímpicos, Hera, Poseidón y Palas Atenea. Tú, oh diosa, acudiste y le libraste de las ataduras, llamando al espacioso Olimpo al centímano a quien los dioses nombran Briarco y todos los hombres Egeón, el cual es superior en fuerza a su mismo padre[2], y se sentó entonces al lado de Zeus, ufano de su gloria; temiéronle los bienaventurados dioses y desistieron de su propósito.” (Homero, 600 a.C., 11)

Esta declaración compromete la supremacía del mayor de los dioses en aquella época en el Olimpo, lo cual a su vez cuestiona el verdadero poder que se creía que pudieran tener todos ellos, pero algo que no podemos dudar es la influencia que estos personajes ejercían sobre aquellos ‘mortales’.

Cabe recordar que La Ilíada comienza con una peste supuestamente enviada por Apolo, lo cual resalta el nivel de superstición de aquella época, y el cómo los personajes se valen de las plegarias y los sacrificios, como las hecatombes[3], nos resalta la importancia que estos personajes ficticios, las deidades, tenían en aquél entonces. Independientemente de su cuestionable poder, incluso por los mismos mortales al describir su debilidad, la confianza que las personas se creaban en estos personajes es trascendental no sólo para el desarrollo de la obra, sino también en el de la historia real a través de la antigüedad.

En El Proceso, el personaje principal Jospeh K es sometido a un juicio a cargo de un sistema legal jerarquizado. Si bien la presencia de Dios nunca es mencionada como tal en la obra, su representación es primordial a través de todo el proceso del personaje, el cual es sostenido por dos niveles de tribunales: el superior y el inferior, este último haciendo referencia a la sociedad en general, quien es quien juzga temporalmente al hombre,; “–También las niñas pertenecen al tribunal. […] Todo pertenece al tribunal. –No lo había notado.– dijo K brevemente.” (Kafka, 1925, 90).

Sin embargo, la referencia al tribunal superior también se hace a lo largo de todo el libro, y es explicada por el pintor Titorelli al personaje, mientras le expone la naturaleza de las absoluciones que se pueden dar:

-La judicatura inferior, a la que pertenecen mis conocidos, no posee el derecho a otorgar una absolución definitiva, este derecho sólo lo posee el tribunal supremo, inalcanzable para usted, para mí y para todos nosotros. No sabemos lo que allí pasa y, dicho sea de paso, tampoco lo queremos saber. Nuestros jueces[4] carecen del gran derecho a liberar de la acusación, pero entre sus competencias está la de poder desprenderle de ella. Eso quiere decir que si obtiene este tipo de absolución, queda liberado momentáneamente de la acusación, pero pende aún sobre usted y puede suceder, si llega la orden desde arriba, que entre en vigor de inmediato. (Kafka, 1925, 95).

El proceso no es más que precisamente el desarrollo de un arrepentimiento formal ante este tribunal superior, que nadie ha visto o conoce en persona pero cuya existencia todos claman. Este tribunal superior representa la justicia de Dios, que va más allá de la justicia creada por el hombre, de sus sistemas legales y sus puniciones terrenales, y termina por ser quien tiene la última palabra, por lo que al igual que el tribunal inferior, la sociedad, este influye notoriamente en el comportamiento y las acciones de las personas, en este caso, de los procesados y de Jospeh K.

En El Extranjero la presencia de una deidad superior como tal no es tan notoria como en El Proceso, pero sí hay posibles relaciones con un dios mediante distintas representaciones. La explicación más lógica es que esto se debe a la naturaleza del personaje principal, Mersault, quien es un nihilista activo; debido a esto, él no tiene confianza ni esperanzas en nada ni en nadie, dejándolo sin la capacidad de la fe en un ser supremo. La presencia como tal de Dios se da únicamente al principio y al final de la historia, durante el funeral de la madre de Mersault, y durante una visita que un capellán le hace en su celda antes de morir bajo previa condena.

Esta visita resulta un tanto incómoda para Mersault, ya que antes ya se había negado tres veces a recibirlo. El capellán entra en la celda mientras el otro divagaba en sus pensamientos, considerando la posibilidad de que se le concediera y aceptara una petición de indulto. El sacerdote le “confirmaba su certidumbre de que [su] petición de indulto sería aceptada, pero que [él] cargaba el peso de un pecado del que tenía que desembrazar[se]” (Camus, 1942, 120), pero este expresa que desconoce lo que es un pecado, y se niega a arrepentirse por haber cometido un asesinato, argumentando que ya se le había condenado, y que ese habría de ser su pago por su supuesta culpabilidad.

El sacerdote expresa que su confianza en su indulto se debe a su fe en alguien más, haciendo una clara referencia a Dios, y le propone que se arrepienta ante él, ya que en su opinión la justicia de los hombres no era nada, en comparación con la justicia de Dios. Le pregunta que si entre las piedras de su celda, misma de otros condenados a muerte, no había visto el rostro de Dios:

Yo tenía lo ojos fijos en el suelo. […] El sacerdote miró en torno a sí, y respondió con una voz que repentinamente sentí muy cansada. “Todas estas piedras transpiran dolor, lo sé. Nunca he podido verlas sin angustia. Pero, desde el fondo del corazón, sé que los más miserables de ustedes han visto surgir de su oscuridad un rostro divino. Es ese rostro lo que pido que vea.” (Camus, 1942, 120).

Pero Mersault le contesta que no, que sólo ha visto el rostro de su amante Marie, dando a entender que para él sólo existe el deseo por el placer inmediato, pero no la confianza en un arrepentimiento por parte de un ser superior para una felicidad eterna. Mersault termina por explotar, haciendo entonces una catarsis de toda la indiferencia que había sentido a lo largo de su vida, descargándose con el sacerdote tanto física como verbalmente:

Entonces, no sé por qué, algo reventó en mí. Empecé a gritar a voz en cuello, lo insulté y le dije que no rezase. Lo había agarrado por el cuello de la sotana. Volcaba sobre él todo el fondo de mi corazón con estremecimientos de alegría y de cólera. Parecía tan seguro. Sin embargo, ninguna de sus certidumbres valía un cabello de mujer. Ni siquiera tenía la certeza de estar vivo, porque vivía como muerto. (Camus, 1942, 122).

Esto confirma que para Mersault no había la posibilidad de un ser superior, pero que su nihilismo activo le permitía vivir basando su satisfacción y supuesta felicidad en placeres inmediatos, mas no en la confianza ni fe en nada ni nadie más allá. Es por ello que cuando su vida ha de acabar, ya que de acuerdo a su punto de vista no hay nada le siga a su penosa muerte, todo se ha de acabar para él, y termina por liberarse de todos los sentimientos guardados a través de tanto tiempo.

Las tres obras muestran referencias a las deidades, ya sea en forma de politeísmo como en La Ilíada, de monoteísmo como en El Extranjero o de forma indefinida pero con una omnipresencia segura, como en El Proceso. En los tres casos, como ya se sustentó a lo largo de este ensayo, estas deidades crean una fuerte influencia en el desarrollo de la historia, transformando las decisiones, acciones y hasta forma de ser de los personajes principales que participan en ellas. Esta comparación entre obras con un contexto y periodo histórico tan diferente nos permite concluir que en la naturaleza del hombre se encuentra el hacerse con seres superiores que lo representen y en los cuales puedan basar el transcurso de su vida. Si bien su existencia ha sido cuestionada por el mismo hombre a lo largo de toda la historia, no significa que estos seres supremos no sean reales, y que la existencia de Dios sea sólo un invento de la humanidad; por el contrario, la presencia de las deidades a lo largo de la historia del hombre cuestiona su inexistencia en este mundo que al fin y al cabo es creación propia del mismo hombre como tal.

Bibliografía:

Homero. (2005 [600 a.C.]). La Ilíada. México: Editorial Porrúa.

Kafka, Franz. (2007 [1925]). El Proceso. México: LibroDot.

Camus, Albert. (1999 [1942]). El Extranjero. Buenos Aires, Argentina: Biblioteca Camus, Alianza/Emecé.



[1] Zeus, la deidad mayor en la mitología griega.

[2] Referencia a Urano.

[3] De acuerdo a la RAE, sacrificio de 100 reses vacunas u otras víctimas, que hacían los antiguos a sus dioses.

[4] La justicia del hombre.

La ausencia de amor romántico en los personajes principales de La Ilíada, El proceso y El extranjero

Nicole Huete Guevara
A01127534
Lenguaje y Literatura I
____________________________________________________
La ausencia de amor romántico en los personajes principales de La Ilíada, El proceso y El extranjero

Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.
William Shakespeare

Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
Albert Einstein


Como todos sabemos, existen diferentes tipos de amor. Tenemos el amor platónico, el incondicional, el sexual, el autopersonal, el fraternal… Y la lista sigue y sigue. Me atrevo, incluso, a decir que el amor significa algo completamente diferente para cada una de las personas que habitamos este planeta. Nuestro concepto de lo que es el amor se ve definido por nuestra sociedad, nuestra cultura, nuestra religión, nuestra crianza, en fin todos los factores que tienen una influencia en nuestra vida también tienen una influencia en la manera en la que vemos el amor. Sin embargo, el propósito de este ensayo es analizar a los personajes principales de las tres obras leídas durante el semestre desde la perspectiva de un solo tipo de amor, el amor “romántico”.

Pero, ¿qué es exactamente el amor romántico? Este tipo de amor, en especial, ha sido definido por psicólogos de todo el mundo, tratando de buscar una que englobe todo lo que representa el amor romántico. No existe una definición única del amor romántico, pero, para efectos del ensayo, definiremos el amor romántico como aquel que es superior a las necesidades fisiológicas de la persona, y que implica una mezcla de deseo emocional y sexual. De esta manera se le otorga más énfasis a las emociones que al placer físico. También podríamos agregar a las características de éste el que se cree que es para toda la vida, exclusivo e incondicional.

La primera obra que analizaré será La Ilíada de Homero. Dentro de este análisis, expondré mis ideas acerca de la falta de amor romántico entre los personajes principales del libro y sus parejas. En este caso me refiero a Aquiles, cuya relación con Patroclo y Briseida examinaré, y a Héctor, así como su relación con su esposa Andrómaca.

Comenzaré con Aquiles y su relación polémica con Patroclo. Para entender un poco mejor mis argumentos, primero necesitamos saber de dónde proviene su amistad. Aquiles y Patroclo se conocieron cuando el padre de Patroclo, Menecio lo mandó a Ptía. Desde ese momento ellos se convierten en compañeros, lo cual comienza a crear un vínculo muy fuerte entre ellos. Cuando se presenta la oportunidad de luchar en Troya, Aquiles invita a Patroclo a unírsele y él acepta.

Como sabemos, Homero, en La Ilíada jamás hace una referencia directa a una posible homosexualidad entre ellos. Aunque muchas personas han interpretado ciertos detalles y han llegado a la conclusión de que, en efecto, Aquiles y Patroclo eran amantes. Sin embargo, el que fuesen amantes no necesariamente implica que se amaran románticamente. En mi opinión su relación “amorosa” era realmente una relación sexual. Era muy común, en la Grecia de aquella época, la homosexualidad entre los hombres, sin embargo yo jamás podría considerarlo como un amor “romántico” porque se basaba en el sexo y el aprender el uno del otro. No ponían sus emociones sobre sus necesidades fisiológicas, sino que sucedía al revés.

Yo justifico la reacción de Aquiles ante la muerte de Patroclo como la reacción que tendría cualquier persona al perder a un muy buen amigo. Por supuesto que uno se va a enojar y va a buscar vengarse de la persona que le quitó a su ser querido, pero esto no sólo sucede con los enamorados, también sucede con padres, hijos, hermanos y amigos. De esta manera no quiero decir que Aquiles no amara a Patroclo, ya que mantenían una relación de amistad, la cual es también considerada un tipo de amor, y de amor sexual. Simplemente no considero que su amor fuera realmente un amor romántico o verdadero, sino pura atracción.

Entre Briseida y Aquiles sucede lo mismo. Briseida es para Aquiles únicamente un juguete sexual. No quiero decir con esto que eso sea malo, ya que el rol de la mujer en la Grecia Antigua era ese. La mujer únicamente servía para producir hijos y, en ciertos casos, para proporcionarle placer sexual al hombre. Esto es lo que sucede en la relación entre Aquiles y Briseida. Si bien Aquiles se enoja mucho cuando Agamenón le quita a Briseida, yo lo interpretaría como una frustración respecto a que le han quitado su diversión, más que un enojo porque amara a Briseida y le doliera perderla.

Por otra parte, la relación entre Héctor y Andrómaca puede parecer amor verdadero. De verdad puedes sentir el cariño que se tienen el uno al otro al leer las páginas del libro. Yo podría afirmar que Héctor de verdad ama a Andrómaca de no ser por el hecho de que prefiere a Troya sobre su mujer. Yo considero que si realmente la amara románticamente, Andrómaca, así como su hijo con ella, serían su prioridad número uno. Sin embargo todo queda muy claro cuando Héctor decide luchar por Troya y morir defendiéndola que quedarse y vivir una larga vida en compañía de su esposa y su hijo.

Yo llamaría a lo que siente por Andrómaca admiración y cariño antes de llamarlo amor. Y creo también que Andrómaca siente lo mismo por Héctor. Se admiran mutuamente, Héctor porque Andrómaca es la madre de su hijo y Andrómaca por la manera en la que Héctor actúa frente a los problemas y las situaciones de peligro.

Por último y para terminar con La Ilíada creo que cabe recalcar el hecho de que yo no creo que sea posible desarrollar el amor romántico en una relación, o en este caso, un matrimonio, que ha sido arreglado. Incluso cuando esas eran las costumbres de la antigüedad, en mi opinión es prácticamente imposible amar de esa manera a alguien con quien te han forzado a estar. Tú no has decidido que quieres estar con esa persona, sino que te lo han impuesto. Y esta persona puede ser completamente maravillosa y aun así no creo que seríamos capaces de amar de la manera en la que se aman dos personas que se enamoran naturalmente.

Pasemos a K. En El Proceso, K. se ve involucrado con tres mujeres. Elsa, quien es únicamente vagamente mencionada, la Srta. Bürstner, con quien comparte un “momento” y Leni, quien, se puede decir, es su relación más estable durante todo el libro.

La relación de K. con Elsa es un poco confusa. Durante el principio del libro se menciona que K. mantiene un amorío con Elsa, una mesera a quien visita regularmente. De repente, Elsa es olvidada por el narrador y la historia de su relación se queda ahí. Aunque no tenemos mucho con qué trabajar podemos asumir que Elsa no era realmente importante para K., que únicamente la utilizaba para tener relaciones sexuales con ella pero que no existía realmente un vínculo emocional entre ellos. Si hubiera sido de otra manera quizás K. hubiera recordado su existencia o la hubiera buscado para siquiera platicar con ella y saber qué había sido de su vida. Esto no es así. La relación con Elsa llega y se va sin tener realmente un impacto en la vida de Joseph.

Así como la relación con Elsa, la relación con la Srta. Bürstner es confusa. Ella es su vecina, K. la visita una noche y ella se deja que él la bese. Después del beso ella lo rechaza completamente. No volvemos a saber de ella hasta el final del libro. En mi opinión, lo que sucedió con la Srta. Bürstner fue únicamente un instante de atracción entre ambos y finalmente de debilidad. Se dejaron llevar por las emociones del momento y respondieron a sus instintos. Sin embargo, es claro que K. no siente amor por ella porque, al igual que con Elsa, súbitamente desaparece de la historia y pierde importancia. Si realmente fuera una persona sumamente importante para la vida de K. no desaparecería de repente sin que K. muerte el más mínimo indicio de notar que ella ya no está en su vida.

Por último está la relación con Leni. Es la relación más duradera que tiene K. durante el libro. Sin embargo tampoco creo que podría ser considerada como una relación amorosa. Una vez más K. se deja llevar por sus instintos, por lo que le dicta sus necesidades físicas. Leni se convierte, al igual que Elsa, en su amante. Podríamos incluso decir que utiliza a Leni para obtener información. Y los sentimientos de Leni hacia él tampoco son sinceros. Tan pronto como hay un nuevo acusado al cual el abogado asesora Leni lo seduce también.

Podemos atribuir la falta de relaciones amorosas en la vida de K. a su estilo de vida, pero también a su actitud ante la vida misma. Al estar ocupado trabajando en el banco, es difícil que K. tenga el tiempo para encontrar una relación amorosa que lo satisfaga, por esta razón únicamente busca una relación sexual que cubra lo mínimo de sus necesidades físicas sin importarle sus necesidades emocionales. Por otra parte, su actitud de indiferencia ante lo que sucede a su alrededor puede ser también una causa. No se presta atención incluso a sí mismo, por lo tanto no es capaz de prestarle atención a otra persona para poder desarrollar un vínculo amoroso.

Por último llegamos a Mersault, el personaje principal de El Extranjero. Su única relación, durante todo el libro es con María. María es una mujer con quien alguna vez deseó estar involucrado y con quien reconecta mientras todavía está de duelo por la muerte de su madre. Podemos comenzar a justificar que la relación entre María y Mersault, por parte de él es únicamente sexual si analizamos lo que sucede la primera vez que salen.

Después de ir al cine a ver una comedia, e ir a bañarse juntos Mersault y María “consuman” su relación. Una vez más vemos las necesidades físicas del hombre sobre sus emociones. Mersault estaba de supuesto duelo por la muerte de su madre, pero no le preocupó tener relaciones con una mujer relativamente nueva en su vida.

Por otra parte, María expresa sus deseos de casarse con Mersault, puesto que, podemos suponer, ella sí estaba realmente enamorada de él. La respuesta de Mersault nos deja ver todavía más los que realmente siente por María. Cuando ella se lo propone, él responde “Dije que me era indiferente y que podríamos hacerlo si lo quería” (Camus, 2009). Mersault le dice que no la ama, pero que pueden casarse si eso es lo que ella desea. Esto podría tomarse como una señal más de que María lo amaba realmente, aunque sus sentimientos no fuesen correspondidos.

Cuando Mersault es llevado a la cárcel, María sigue visitándolo, ya que aún tiene la esperanza de casarse con él cuando salga. La actitud de Mersault se mantiene igual de indiferente que como era antes de que lo llevaran a la cárcel; si María quiere casarse está bien, si no lo quiere también está bien. Él está con ella no porque la ame, sino por el simple hecho de estar con alguien.

Una vez más creo que se puede atribuir la falta de amor a la actitud de Mersault. En este caso no sucede como con K., que parte puede ser por la falta de tiempo, con él simplemente es la falta de ganas de amar. No es tampoco porque le falte a quien amar, ya que María está ahí pidiéndole que se casen y que pasen el resto de su vida juntos. Mersault no ama porque no quiere amar. O quizás porque no puede amar.

Una vez analizados los tres libros leídos durante el semestre me es fácil concluir que, hasta donde yo lo veo, los personajes principales de cada uno de ellos no amaban realmente a nadie. Mantenían relaciones cuya importancia era la parte sexual con otras personas, pero jamás demostraron un amor verdadero hacia ellas. En algunos casos, como en La Ilíada, se mostraban sentimientos, que, aunque más débiles que el amor, llevaban la relación a un nivel superior que el de sólo ser una relación sexual. Sin embargo, en los casos de K. y Mersault sus relaciones con las mujeres son simplemente para obtener una satisfacción sexual de ellas.

El análisis me lleva, también, a pensar si realmente es posible plasmar el amor verdadero en una obra literaria. Sé que muchos me contestarían que sí, y me preguntarían si nunca he leído a Romeo y Julieta. Tengo claro que es posible plasmar sentimientos y el cariño que sientes por las personas en el papel, pero, me pregunto, ¿hay alguna manera de transmitir lo que sentimos cuando amamos de verdad? ¿O lo que nosotros creemos que es amor verdadero es simplemente nuestra interpretación de detalles que nos hacen creer que es realmente amor?

Bibliografía
Camus, A. (2009). El Extranjero. México D.F.: Planeta.
Deberti, C. (2009). Los modelos del amor. Recuperado el 30 de Noviembre de 2009, de Itinerario: http://www.itinerario.psico.edu.uy/Losmodelosdelamor.htm
González, L. B. (02 de Octubre de 2006). Amor romántico. Recuperado el 30 de Noviembre de 2009, de Prensa.com: http://www.prensa.com/Actualidad/Psicologia_sexual/2006/02/10/index.htm
Homero. (2005). La Ilíada. México: Porrúa.
Kafka, F. (1982). El Proceso. México: Premia Editores.

jueves, 14 de enero de 2010

Ensayo Final : Homo Homini Lupus

Homo homini lupus

El hombre y su egoísmo en la sociedad


"Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit."

(Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro)


Es una frase originalmente escrita por un comediógrafo latino llamado Tito Marcio Plauto en su obra Asinaria y más tarde retomada por el filósofo inglés Thomas Hobbes en su obra Leviatán, popular en el siglo XVII. En esta obra, Hobbes establece que el egoísmo es una parte básica en el comportamiento del ser humano y que la sociedad siempre trata de corregirlo. Es precisamente lo que se busca en este ensayo, demostrar qué tan cierto puede ser el homo homini lupus: El hombre es el lobo del hombre causado por su egoísmo y la presión social. Para lo cual me basaré en tres obras clásicas escritas en diferentes épocas: La Ilíada de Homero, El Proceso de Franz Kafka y El Extranjero de Albert Camus. Lo que busco es encontrar en estas tres obras es el punto en común que tengan acerca del hombre y su egoísmo siendo el verdugo del hombre. Si alguien logra destruir al hombre, es él mismo.

Para comenzar, hablaremos sobre La Ilíada, escrita alrededor del año VIII A.C por Homero. Lo que encuentro en esta historia es que el egoísmo de los hombres logró destruir a toda una civilización fuerte que con esfuerzo ellos mismos construyeron. En esta excelsa obra de Homero hay varios relatos, pero para eso me enfocaré en la historia de Paris. Podría considerarse que toda la batalla comienza por el tan famoso rapto de Helena. Hay un pasaje importante en la historia que no es mencionado en la Ilíada, pero es importante para hacer claro en punto que busco demostrar. Así que, a continuación, contaré un pequeño relato:

Paris fue elegido juez para decidir qué diosa era la más bella entre Hera, Atenea y Afrodita. Para sobornar a Paris, cada diosa le promete un obsequio diferente de acuerdo a sus poderes. De entre las tres propuestas eligió la de Afrodita, quién le prometió la mujer más hermosa del mundo. El problema es que Helena estaba casada con Menelao, rey de Esparta, por lo tanto tuvo que raptarla y llevársela de contrabando con él de vuelta a Troya. Obviamente Menelao se disgustó y toda una gran flota fue a atacar Troya para recuperar a Helena.

Mi concepción sobre esta historia es que, a pesar de que es verdad que Helena le fue prometida a Paris, él debió pensar que al raptarla estaba retando al rey Menelao y que esto sólo traería una guerra. El hecho de no pensar en las consecuencias que su acto traería para con su sociedad y solamente estar pensando en que él deseaba tener a Helena me parece un completo acto de egoísmo. Así que aquí veo demostrado que el egoísmo de Paris de tener a Helena para él trajo toda la destrucción de su pueblo. Aunque, en todo caso, no es solamente el egoísmo de Paris, sino también el egoísmo de Menelao y más que nada, su orgullo. Y ejemplos como este podemos encontrar a lo largo del poema, como el caso de Briseida y Criseida,

La segunda obra que voy a analizar es El Proceso, escrito por Franz Kafka y publicado póstumo en el año 1925 por su amigo Max Brod. La novela está llena de emblemas y símbolos atribuidos al ser humano y la sociedad. En la historia, el personaje principal (K) es acusado de cometer un crimen que él mismo desconoce. Es arrestado una mañana al despertar sin razón aparente. K pregunta de qué se le acusa, pero los guardias sólo le contestan que ellos no son los indicados para proporcionarle esa información. A pesar de la frustración que siente, K termina creyendo que en verdad cometió un crimen y acaba siguiendo el proceso establecido. Tal y como lo dijo el filósofo y sociólogo alemán H. Marcuse: “El sujeto es víctima de su propia impotencia y de la opresión continua […]”

En esta obra se marca muy claramente la posición de la sociedad como institución. Yo creo que la sociedad es algo creado por el hombre en la interminable búsqueda de la perfección. Y a mí me parece, en este sentido, que los hombres somos muy egoístas en cuanto a esto. Siempre buscamos ‘lo mejor’ para nosotros sin importarnos mucho si eso está bien o no lo está.

Lo que encuentro en esta novela es que la misma sociedad que el hombre construyó para vivir mejor (de nuevo gracias al egoísmo, a las ganas de sentirse grande), resulta ser quién termina con él. En este escrito el punto homo homini lupus está puesto en una forma un poco diferente, ya que no es tan directa la autodestrucción como en las otras obras, aunque mucho más común y realista. En ésta, encuentro más claro el egoísmo y la presión social del cómo y el porqué el hombre termina con él mismo por medio de la ‘civilización’ que ha creado. El hombre, lleno de egoísmo en su búsqueda por la grandeza, crea la sociedad como institución con el pretexto de mejorar. Pero en el transcurso de esta búsqueda por lo mejor, se va perdiendo como individuo. Acaba terminando con él mismo, en cierta forma, al perderse dentro de la masa.

La tercera obra a la que haré referencia es El Extranjero escrita por el francés Albert Camus en el año 1942. En esta novela, el personaje principal (Meursault) es una persona a la que le es completamente indiferente lo que suceda o no en la sociedad. Cometió un crimen y por ello se le es juzgado y sentenciado, aunque parece en realidad no importarle mucho, incluso sintiéndose inocente. A lo largo de la historia le van acaeciendo sucesos diferentes que, a pesar de ser muy fuertes, parece no inmutarse. Durante el libro no demuestra sentimiento alguno como tristeza o melancolía por la muerte de su madre; arrepentimiento por el homicidio que cometió; amor por una joven que lo quiere demasiado y con la cual tuvo relaciones; ni injusticia, ni lástima… Es completamente escéptico a la vida, e incluso a la muerte.

Desde mi punto de vista, considero a Meursault extremadamente egoísta. Esto, porque no le importa nada de lo que acontece alrededor suyo. Para Meursault, la vida no tenía sentido fuera de uno mismo, las fuerzas externas a uno mismo son inseguras: “Pero estaba seguro de mí, seguro de todo, más seguro que él, seguro de mi vida y de esta muerte que iba a llegar. Sí, no tenía más que esto. Pero, por lo menos, poseía esta verdad, tanto como ella me poseía a mí. Yo había tenido razón, tenía todavía razón, tenía siempre razón.” (El Extranjero, p. 37). Pero en fragmentos del libro nos hace ver que es verdad que piensa que debería importarle, según la sociedad: “En nuestra sociedad, un hombre que no llora en el funeral de su propia madre corre el peligro de ser sentenciado a muerte por la sociedad…” (El Extranjero, p. )

Una vez más se demuestra que el egoísmo y la presión que ejerce la sociedad en las personas terminan con ellas. Encontramos a Meursault siempre enfrentando a la sociedad ‘tal y como debería ser’, pero que no es así. Siempre se le juzga y se le acusa tanto que al final termina por rendirse ante ella. De hecho lo que pretendió Albert Camus, fue dar un ejemplo claro del destino del hombre moderno con este personaje, el hombre que se está creando. Cada vez más inhumano, teniendo menos conexión con las personas dentro de la sociedad, pero enfrentando al gran monstruo que la sociedad es.

Así es como analizando tres obras de autores diferentes, puede encontrar un cierto punto en común entre ellas: homo homini lupus, el hombre es el lobo del hombre. Basándome en la teoría descrita en la obra Leviatán del filósofo inglés Thomas Hobbes que apunta al egoísmo y a la constante presión de la sociedad por corregirlo como verdugos del hombre. Nos pudimos dar cuenta de que esta teoría está escrita en el trasfondo de las obras analizadas a pesar de que dichas obras hayan sido escritas por autores diferentes, de épocas desiguales y de lugares distintos. Por lo tanto llego a la conclusión de que el destino del hombre ha sido marcado por el mismo desde hace mucho tiempo y estos autores con una visión más allá, se han dado cuenta del terrible fin al que siempre se llega: autodestrucción; homo homini lupus.

Bibliografía:

Camus, A. (2007). El Extranjero. Barcelona: Planeta.

Cortina, E. D. (01 de 12 de 2009). Cibernous. Recuperado el 01 de 12 de 2009, de Thomas Hobbes: http://cibernous.com/autores/hobbes/teoria/biografia.html

Homero. (2088). La Ilìada. Ciudad Nezahualcóyotl: Leyenda, S.A.

Kafka, F. (1998). El Proceso. Madrid: Alianza.

Landolfi, P. H. (05 de 04 de 2009). Sabiduría. Recuperado el 01 de 12 de 2009, de Homo homini lupus: http://www.sabiduria.com/liderazgo/homo-homini-lupus/

Jennifer P. Villarreal S.

A01127531

miércoles, 13 de enero de 2010

Ensayo Final Lengua y Literatura

“La ética de Aquiles, K y Mersault.” - Paulette L.C.

Es muy interesante el tema de la ética y lo que envuelve en las tres novelas porque pienso que es muy importante que una persona tenga ética, ya que está dirigida a llevar una vida virtuosa, una vida en la que se alcanza la felicidad que está regida por la razón y con la que se controlan las pasiones. En las obras literarias La Ilíada de Homero, El Proceso de Franz Kafka y El Extranjero de Albert Camus ocurre un fenómeno interesante que me parece muy importante remarcar y es el manejo de la ética en los personajes principales de las tres obras mencionadas, los personajes son Aquiles, K y Mersault.

Primero voy a empezar por definir lo que es la ética, la ética es una rama de la filosofía que estudia lo recto, lo que va conforme a la moral, las obligaciones del hombre o también se le llama al conjunto de normas morales que rigen la conducta humana. Ya definido nuestro principal concepto, nuestro principal personaje a comparar es Aquiles, él es un hombre que tiene fama e incluso tiene poder, a lo mejor no tiene mucho poder económico pero varias decisiones importantes en la guerra se tomaron considerándolo a él. Aquiles y la ética no se llevan bien, ya que Aquiles se maneja por un descontrol en el que no entra la razón, sino la venganza. Un ejemplo muy claro es el de su primo Patroclo, cuando Héctor lo mata, los pensamientos de Aquiles están dirigidos a un solo objetivo, que es eliminar a Héctor. En éste caso se puede observar que Aquiles no se detiene ni hace uso de la razón que posee por el simple hecho de ser un ser humano, se deja llevar por la bestialidad que caracteriza a los animales. Aquiles no es un animal ciertamente, pero el punto principal aquí es que si hubiera usado la razón entonces hubiera tomado la decisión de controlar su ira y no buscarse una muerte segura por el simple hecho de haber matado al hijo del rey enemigo.

Nuestro segundo personaje a comparar es el personaje principal de El Proceso, que es K, su intrigante personalidad nos hace cuestionarnos donde aplica la ética. K no aplica completamente la ética durante todo su proceso, pero su iniciativa al querer defenderse sí. La acusación que se le hace desde el principio de la obra es de suma importancia, es ético el querer averiguar cuál había sido la causa de su detención porque el haber hecho uso de la razón lo hizo considerar que su conciencia no guardaba ninguna culpa, K no hizo nada, por lo tanto su conciencia tranquila y el hacer uso de sus conocimientos racionales, le ayudaron a que tuviera la iniciativa de averiguar su caso. Desde el punto de vista de la ética hizo lo correcto cuando se defendió. La felicidad de K no está bien definida en el libro. Como seres humanos únicos, cada persona vive su felicidad de una manera especial, no obstante, uno no puede saber si K al ser juzgado perdió la felicidad. Entonces como explique en un principio, la vida virtuosa se alcanza haciendo uso de nuestra razón y de la ética, por lo tanto recuperar algo que a lo mejor era muy valioso para K iba a tener dificultad, pero el valor de recuperar aquella felicidad a la que todos somos llamados no tenía precio.

Nuestro tercer personaje a comparar es Mersault, éste hombre de verdad posee una de las cualidades más significativas entre los tres personajes principales, su indiferencia ante el mundo es razón suficiente como para cuestionarnos donde está su ética. Mersault desde principios de la obra presentó indicios de su insensibilidad ante el fallecimiento de su madre y posteriormente ante los sucesos posteriores, incluso ante su juicio que le habría de costar su vida.

Éste fenómeno es interesante, ya que la ética no se maneja en el personaje, Mersault, con su indiferencia ante todo no busca la felicidad en su vida, aunque se le ofrecen oportunidades en su vida, como Marie, que le ofrece formar un hogar y ser feliz a su lado, pero sus sentimientos hacia ella no son verdaderos. Mersault no hace uso de su razón, ya que ni siquiera valora el inmenso valor que tiene por el simple hecho de tener vida. Al parecer a Mersault no le importa la vida, porque no le importó la vida del árabe, no pudo respetar la obligación que como ser humano tiene al defender la dignidad del ser humano. Mersault no sabía si el árabe era feliz, y a lo mejor como él no sabía que era la felicidad al no hacer uso de su razón, no pudo ver que a lo mejor el árabe tenía una familia y eso le daba felicidad.

En conclusión quisiera resaltar una característica que está implícita en las tres obras, que es el símbolo de iluminación. El templo del dios del Sol, el botón dorado y la espada del árabe pueden guardar un significado muy especial. A lo mejor tienen varios significados, pero a los tres personajes principales les molestan los símbolos, en mi opinión, es un llamado a despertar, es un llamado a alcanzar la verdad, a hacer uso de su razón, de aplicar la ética en sus vidas y también puede significar que ésa luz que les molesta tanto puede doler al principio, puede lastimar la manera en la que vemos hacia el horizonte, pero al final ese dolor que ha conducido a una felicidad falsa, pueda llevar a que una ética bien aplicada, pueda hacerles alcanzar una vida virtuosa, plena y verdadera. Yo pienso que si hubieran aplicado la ética en diferentes momentos clave, su destino hubiera cambiado por completo.

Bibliografía:

Homero. La Ilíada. México: Epoca S.A. de C.V.

Franz Kafka. (1997). El Proceso. México: Porrúa.

Albert Camus. (2006). El Extranjero. España: Empecé Editores.

Helen Buss Mitchell. (2006). Raíces de la Sabiduría. México: CENGAGE Learning.

(2009). Ética. Diciembre 4,2009., de Real Academia Española Sitio web: http://buscon.rae.es/draeI/

(2009). Moral. Diciembre 4, 2009., de Real Academia Española Sitio web: http://buscon.rae.es/draeI/

Ensayo Final Semestre AGo-Dic 2009

William Luca Cataño A01127922

La Justicia como medio de condena hacia Hector, Josef K. y Mersault.


La Justicia desde los tiempos de la antigua Grecia hasta la actualidad, ha jugado un papel importantísimo, que la ha llevado a ocupar una posición muy alta en la sociedad actual. La justicia en principio en mi opinión, es la forma que tiene el hombre de asegurarse que las cosas no van a cambiar radicalmente y que si cambian va a ser tanto como él quiera. Quisiera que al final del ensayo encuentre la respuesta a ¿Por qué la necesidad del hombre para regirse por un código de reglas y seguir una conducta específica, por qué lo permite? y ¿Que tienen en común en relación a la justicia Héctor y Aquiles de La Ilíada de Homero, Joseph K. de El proceso escrito por Franz Kafka y Mersault personaje principal en la obra El Extranjero de Albert Camus?

La primera obra que me dispongo a analizar es la obra clásica de la literatura griega La Ilíada de escrita por Homero. En ésta obra hay un momento muy característico que a mi gusto definió el destino de la guerra y es una muestra clara de las consecuencias de la justicia en éste caso justicia divina. La batalla entre Aquiles y Héctor. ¿Cómo saber si en verdad si el desenlace fue justo? Quizás algo que tiene la justicia divina es que muchas si no es que todas las veces en las que sus decisiones se aplican en el ser humano, lo encontramos incomprensible, ya sea que la decisión nos perjudique o nos beneficie. Ésta obra nos permite regresar a las civilizaciones antiguas del hombre, para buscar el origen de una de las instituciones más fuertes que existen, el Sistema Judicial.

Regresando a la obra literaria, previo a verse forzados a decidir el desenlace de el combate los dioses del olimpo sabían el alcance de las consecuencias de sus decisión y aún con el Universo en sus manos en mi opinión la obra literaria busca decir de manera indirecta, durante la disputa entre los dioses por ver quién de los dos guerreros iba a salir victorioso, que la justicia está sobre de todo incluso de los dioses, ya podemos leer que muchos de ellos incluso se decepcionan por la decisión de la balanza.

Por otra parte también hay que mencionar a los personajes terrenales, Héctor y Aquiles, para poder analizar la perspectiva humana de la decisión. Si volvemos a los antecedentes de la batalla encontramos que Héctor no es obligado a pelear con Aquiles, sino por el contrario, incluso sabiendo que no tenía necesidad alguna y enfrentando sus miedos, los ruegos de sus esposa y de sus madre, decide pelear con Aquiles, lo que condujo a su caída y eventualmente a la caída de Troya.

Basándome en el párrafo anterior, quisiera plantear un argumento sobre Héctor y su percepción de la justicia. En mi opinión, para el príncipe troyano, un ser humano con miedos como todos nosotros, la justicia llevaba un significado especial, en especial me refiero a que estaba dispuesto a dar su vida con tal de cumplir con ella, ¿Qué otra razón tenía él para arriesgar tanto a sabiendas de la ira de Aquiles? a pesar de ello Héctor ya moribundo, confía en que la justicia también va a llegar a Aquiles. Retomando ése punto me gustaría remarcar que en la percepción de Héctor de la justicia, además de como ya mencioné, era inevitable y un deber cumplirla, también era universal y afectaba a todos por igual, así como condenó a la muerte a el príncipe de Troya, condenó al de los pies ligeros.

Concluyendo con la Ilíada, el tipo de justicia en la que creían, en mi opinión, era en un tipo de justicia universal, era un deber y sobre todo, la justicia estaba sobre de los mismo dioses quienes representaban la divinidad de su cultura, la inmortalidad. Los dioses sabía que llegaría su caída, la justicia no cayó.

Como segunda obra y personaje, tomo a Joseph K. de la famosa obra El Proceso, escrita por Franz Kafka. Un a obra que en su naturaleza tiene que ver con la justicia, ya que toda su obra se basa en la búsqueda por parte de K de una explicación a su situación jurídica.

En el ambiente del proceso, todo lo relacionado con la burocracia y el sistema judicial, es manejado por el autor en un tono asfixiante, tedioso, aburrido y predomina una actitud soberbia de parte de los funcionarios que ahí trabajan. Particularmente ésta obra la considero importante porque se enfoca en el sistema judicial y se atreve a ir más lejos, siendo aplicable el rol de la justicia, por las instituciones que creadas por el hombre, llevan al mismo a su destrucción y miseria.

Enfocándome a la condena de K, opino que hay un significado muy profundo sobre el hecho de que K no recuerda haber cometido crimen alguno, veo en esa trama el hecho de que el hombre no puede ser hombre, quizás a tal grado hemos deformado las leyes que la esencia del ser humano, su libertad, sus sentimientos, van difuminándose poco a poco. Como un ejemplo claro, cada vez que Joseph K. visitaba algún edificio u oficinas del gobierno, terminaba extremadamente fatigado y conforme se iba adentrando mas, su fatiga incrementaba, deseaba salir del lugar. El hombre que K representa no es más que un criminal ante los ojos de esas instituciones.

Así que no sólo las leyes se deforman, pues solas no se cambiaron, la asfixia la entiendo como una forma de decir que el verdadero "yo" de cada persona en esas instituciones, se va perdiendo, se ahoga en un mar de normas, de conductas, consigo se ahoga la pasión por la vida, los sentimientos y en mi opinión sale a flote una especie de conducta que se aferra a los intereses terrenales que impide ver por ejemplo mas allá de la muerte. Esas personas que en pinturas quieren plasmarse. Aquellas personas que representan ambición, ya sea a la juventud, a la vanidad y al poder, son anónimas, no hay nombres sino posiciones de por medio. Se olvida el verdadero significado de una ley, proteger los intereses de cada persona, convirtiéndolas en formas de abolir la esencia de nuestra humanidad, de cosas tan humanas como el error, la falta, el perdón. El vivir sin afectar a los demás.

El proceso, representa a mi entender, la lucha del hombre contra una condena que parece ser inevitable, ineludible e incomprensible, consecuencia de la caída del proyecto ilustrado por consiguiente sin esperanzas. El ser humano, K, su forma de vida, son culpables, criminales.

La tercera y última obra a analizar es El Extranjero de Albert Camus. El enfoque de mi análisis va dirigido hacia su proceso penal y los antecedentes previos a su crimen y castigo.

En mi opinión, el origen de la verdadera condena de Mersault es su falta de sentimientos. En éste caso la sociedad condena esa indiferencia, ejemplo claro son los repetidos intentos por hacer reaccionar a Mersault, no sólo de parte del juez o del abogado que llevaban su caso, sino también de cierta forma, de parte de la vida. Una y otra vez se le presentan situaciones que pueden ser un tormento a la mente y Mersault parece continuar su vida sin mayor preocupación.

Acontecimientos como el fallecimiento de una madre, son difíciles de imaginar sin siquiera expresar tristeza, sin expresar sentimiento alguno, podríamos decir que hoy en día se espera que el hijo llore en el velorio de un ser tan querido. Esas demostraciones de falta de afecto, de tranquilidad, no encajaban en la sociedad moderna, en sus leyes, tan es así que el significado de su condena quizás signifique también que ni siquiera las leyes humanas lo pueden defender, que no hay defensa ante la falta de sentimiento pero sobre todo no hay tolerancia ante la diferencia.

Sería muy fácil solamente criticar a Mersault, pues la condena podría parecernos justa porque asesinó a un hombre, pero yendo más allá de lo que salta a la vista, podríamos ver que en sí para Mersault las leyes no son lo que lo rigen, en mi opinión vive su vida en el momento, no piensa en el futuro, por ejemplo las propuestas de matrimonio para el no significan nada, sin antes haberse molestado por el propósito de su vida, por medio de su juicio y de cierta presión psicológica, en los últimos momentos de su vida albergaba esperanzas de un indulto, que posteriormente fueron transformadas en aceptación a la muerte. Durante todo su proceso se da a entender por medio del juez, de los dos abogados y del capellán, que en mi opinión parecía ya no importar el crimen de asesinato, sino crimen de la insensibilidad de Mersault, causa de su verdadera condena.

Como conclusión general de éste ensayo quiero hacer hincapié en el significado de condena en cada libro que leímos durante éste curso, entre las tres novelas, la justicia llega a tocar dos aspectos del hombre. El cuerpo con su actuar, su vida o muerte por ejemplo la muerte de Héctor y la vida de Aquiles. La mente, con la forma de pensar, de expresarse, de sentir. La justicia supera al hombre y rige su forma de vida, es algo a lo que estamos sujetos sin siquiera haberlo elegido y además como en el caso de Mersault, no se puede ser ajeno a ella.

Referencias Bibliográficas:

Homero. (2005). La Ilíada. México: Porrúa.

Camus, Albert. (2006). ; traducción de Bonifacio del Carril.. México: Planeta.

Kafka, Franz. (1997). El Proceso. México: Porrúa.

Hola a todos, éstas son mis definiciones:

Literatura: Es una rama de la ciencia en la que pensamientos e ideas se plasman en los libros.

Belleza: Es una característica calificativa que mayormente se define como subjetiva, en la cual se observan cualidades internas o externas de algún tipo de materia, por ejemplo: una persona, una obra de arte, etc.

Humanidad: Se le denomina comunmente a cierto conjunto de personas humanas.

Saludos,

Paulette L.C. :)

Definiciones de los conceptos y ensayo final del tercer parcial

Hector Patricio Del Castillo Vazquez

Que tal, aqui estan mis definiciones de los conceptos dados en clase:

Literatura: Todos los conocimientos, experiencias y emociones, finalmente, la esencia misma del ser humano plasmada en algun registro que las siguientes generaciones podran consultar y retroalimentar.

Belleza: Caracter relativo que rescata los aspectos mas limpios y acercados a la perfeccion de cualquier elemento.

Humanidad: Es la inocencia e ingenuidad de la naturaleza misma...


Y he aqui mi ensayo de tercer semestre, ojala les guste :)


Comparación entre los simbolismos femeninos de las obras: “La Ilíada”, “El Proceso”, y “El extranjero”


El considerar la femineidad cómo un equivalente social con la masculinidad es un tema que causó conflicto desde épocas antiguas hasta los tiempos modernos, clamando que éste era el género sumiso. Detrás de los personajes principales de los libros “La Ilíada”, “El Proceso” y “El Extranjero”, existen ciertos personajes antagonistas femeninos que parecen fungir un papel más importante en el desarrollo de sus historias. Por supuesto tanto la diferencia abismal de épocas entre los autores y las posiciones geográficas como la visualización de los derechos de la mujer con su respectivo contexto social son factores que podrían mermar los posibles símiles que se encontrasen escondidos en las tres obras. Pero considero que la opresión femenina crea una idea inversa al propósito del mismo; y que esta idea rompe las barreras del tiempo, y hace intersección en algún aspecto de la naturaleza humana.

La Ilíada, es una novela épica de la antigua Grecia. Se especula que su realización data del siglo 8 a.C., y se le acredita al poeta ciego, Homero. Los epítetos, los sonidos ditirámbicos y la importancia del “hybris” hacen alusión a una época de héroes valientes, de supremacía en batalla, y de Dioses con deslices humanos. Ordenado por línea del tiempo, la historia cuenta en retrospectiva el supuesto rapto de la mujer más hermosa del mundo y cónyuge del líder griego, Menelao, Helena de Troya; por parte del príncipe Troyano, Paris. Esto da comienzo a la guerra Griega-Troyana. Es por eso que el ejército griego acude ante el Pélida Aquiles, el guerrero más fuerte y admirado por toda Grecia, para pedirle ayuda en el combate contra el frente Troyano. La madre de Aquiles, la diosa Tetis, le comenta su destino a su hijo. Si había de combatir en la guerra, perdería la vida, pero a cambio sería recordado para siempre. Es entonces que decide participar en la guerra. Por cuestiones personales, el rey Agamenón, al poner cautiva a Briseida, amante de Aquiles; hace que Aquiles entre en cólera y permanezca inactivo durante la mayor parte de la lucha. La obra comienza aquí.

Durante la lucha incansable por parte de ambos flancos, se introducen personajes de nombres temidos y valentías inigualables, y la actividad divina asimismo juega un papel importante en la feroz guerra. Varios dioses en el Olimpo anhelan también participar en la batalla, pero Zeus, dios del cielo y los rayos, se comporta siempre de manera arbitraria y sosiega los deseos de intervención por parte de los otros dioses. Es aquí donde la diosa Hera, esposa y hermana de Zeus, interviene y forma parte del simbolismo femenino. La diosa de los níveos brazos, formaba parte de los dioses en pro de los guerreros griegos. En un intento por fomentar la intervención divina, la diosa de la fertilidad seduce a su esposo y lo distrae de su vigilia.

Sin lugar a dudas, los personajes humanos femeninos de la Ilíada parecen representar una parte importante de la integridad sentimental de los personajes. La belleza femenina, Helena de Troya, anhelada por parte del rey de Lacedemonia, Menelao y el príncipe Troyano, Paris; es el objeto de codicia entre ambas naciones. Concederle tal magnitud de importancia a una mujer humana parece darle un símbolo más importante a ella, que el de esposa y amante codiciada. Considero que Helena de Troya simboliza lo que muchas naciones anhelan tener, y que sólo por medio de la guerra se puede obtener, el poder. Es lo mismo que ocurre con la cautiva amante del Pélida, Briseida.

Mas los personajes divinos de la historia representan un rol más importante que el humano. La diosa Hera, de carácter volátil y contradictorio al de su esposo Zeus, siempre está en constante riña. En la sociedad común Griega una mujer con dichas características sería callada por la sociedad o por su mismo cónyuge. Mas el valor de mando que le dan a la esposa del dios de dioses, y la sumisión aparente que éste tiene a veces ante sus explosivas reacciones sugieren que, por lo menos en el etéreo Olimpo, tanto las deidades femeninas como las masculinas ocupan un lugar equivalente, en cuanto a autoridad.

Comparando esta lectura con la siguiente titulada como “El Proceso” publicada en 1925, y escrita por Franz Kafka nacido en Praga, actual Republica Checa, encontramos ciertos matices y diferencias sustanciales. Por ejemplo, el brinco de épocas entre ambas lecturas cambia la estructura social y la visión que se tiene ante Dios, cambiando el estilo de escritura y sustituyendo los epítetos por cuestiones existenciales. El intento de K, el personaje principal, por encontrar la razón en su particular caso absurdo e ilógico sumerge al lector en un ambiente denso e incoherente. Pero los símbolos femeninos individuales en esta historia no se hacen notar tanto como en el heroico cuento griego.

La historia comienza con Josef K, despertando en su habitación. En él, entran hombres de una organización desconocida que lo someten a un juicio por cometer un crimen, dando comienzo a su Proceso. Durante la lectura, se puede apreciar el inútil intento de K por saber la razón por la cual inició su Proceso. Toda la gente a la que acude parece hundirlo más y confundirlo acerca del supuesto crimen que había cometido. Dentro de las personas a las que acude por ayuda, existen elementos femeninos que forman parte de su particular caso. También de estos se pueden apreciar los lazos amorosos que desarrolla el autor con algunos de éstos.

Ejemplos de personajes femeninos a los que pide ayuda o que le brindan ayuda son: la señora Grubach, la dueña de la casa, con la que mantiene una relación muy buena. En una ocasión charla con él acerca de su Proceso. Su sobrina, Erna que vive también en la misma ciudad, le envía una carta en la que le comenta que su padre, el tío de K, irá a ayudarle en su caso. En otra ocasion K se dirige a una reunión con el magistrado para discutir su caso. Ahí, no encuentra al magistrado, pero se topa con la esposa de un ayudante, a quien también recurre para pedir ayuda acerca del tema de su Proceso. En cuanto a la vida sentimental de K, su primer encuentro amoroso es con la señorita Bürstner, inquilina de la misma casa en la que K se hospeda. A ella va primero con intenciones de disculparse. K entra a su habitación y le explica la razón de su disculpa. Casi cuando el capítulo termina, él la besa apasionadamente. También tiene sentimientos de amor hacia la enfermera y ayudante de su abogado, Leni.

Todas estas mujeres parecieran ser solo la “escenografía” de la historia, pero hay ciertas importancias en cuanto al desarrollo de la historia que se pueden apreciar. Considero que el simbolismo femenino en esta obra reside en la fuerza para quitar la tensión de los hechos. Cuando K parece tener un mal encuentro con los resultados de su Proceso o con las autoridades que manejan su caso, aparece una figura femenina que apacigua la continuidad de la historia. Sea como un encuentro amoroso, o como un encuentro, creo que la femineidad para el autor simbolizaba un regresar a la seguridad que sólo una madre puede dar en tiempos de confusión.

La tercera obra, titulada “El extranjero”, por el escritor francés Albert Camus, y publicada en 1942, también toma lugar dentro de las obras del siglo XX. “El extranjero” tiene un enfoque casi similar al de “El Proceso” por el contexto histórico, pero considero que en esta obra la importancia femenina se hace notar más, aunque hayan menos personajes femeninos. Siendo en 1944 el año en que las mujeres ejercieran sufragio en Francia, la historia da indicios de la mentalidad del escritor tanto por la sumisión de ciertos personajes femeninos a lo largo de la historia, como la posición geográfica en dónde la historia tomó lugar, la entonces Argelia Francesa.

Relata la historia sobre señor Merceault, un oficinista que recién recibió la noticia de que su madre había muerto. El personaje en ningún momento parece tener una reacción negativa ante esto, y sin el menor sentimiento asiste a su funeral. Días después conoce a la que se convertiría en su novia, la morena María, y un hombre llamado Raymond que se volvería su amigo. Raymond tenía una relación con una mujer de aspecto moro. Un día Merceault descubre que la mujer sufría de maltrato físico por parte de Raymond, a lo que el protagonista responde con indiferencia. Días después, en una reunión en la playa, Raymond y Merceault son atacados por dos árabes que parecen ser familiares de la mujer mora. Merceault, agobiado por el intenso calor marino, usa una pistola y asesina a uno de los árabes. Después de este punto, Merceault es encarcelado y su pernicioso destino es revelado por ley de Hammurabi. En este punto, Merceault empieza poco a poco a perder la cordura que tenía, y finalmente termina por abandonar sus pensamientos nihilistas acerca de la percepción de la vida, y empieza a sentir miedo por su destino.

La mayoría de los personajes femeninos en esta obra, al no ser analizados por el “nuevo” Merceault que nació en las paredes de la cárcel, no dejan espacio a una interpretación importante, a excepción de María, por la que terminó desbordando sus sentimientos. Al principio, María, para Merceault, parecía ser sólo un objeto de placer sexual, ya que ante la propuesta de matrimonio que le hizo María, Merceault le fue indiferente, y sus encuentros eran, la mayoría, de índole sexual. Pero después de su desapego al nihilismo detrás de las rejas, Merceault termina por revelar sus verdaderos sentimientos hacia María, citando la frase “…quizá hace mucho tiempo, había buscado allí un rostro [el muro]. Pero este rostro tenía el color del sol y la llama del deseo: era el de María” . Esta frase deja muchas interpretaciones, pero analizando los adjetivos que utilizó el protagonista, su idealización hacia María, su actual afecto hacia el género opuesto, podría dejarnos ver la opinión del autor acerca de la importancia que coloca hacia la pareja femenina en unan relación, ya que la misma frase le da como pseudónimo a María “la mujer con el rostro del color del sol”.

Ciertamente los elementos femeninos en las tres obras y con su respectivo contexto, dejan ver sociedades en las que, o la mujer era oprimida en los siglos antes de Cristo, o era apenas el auge de su incorporación a la sociedad económicamente activa del siglo XX. Cada autor, a su modo, idealizó a los personajes femeninos de sus obras, y unos mas que otros, dejaban ver que quizá detrás de la opresión femenina, existía una sentimiento diferente. Considero que el sentimiento de seguridad, para unos, y de autoridad, para otros proyectados en las mujeres de las tres obras son similares en cualquier era de la existencia y que formaron, forman y formaran una parte muy importante en la integridad del hybris masculino.



Fuentes:
Homero, La Ilíada, Porrúa, México D.F., 2005
Franz Kafka, El proceso, Librodot.com, www.librodot.com, 2002
Albert Camus, El extranjero, Editorial Booket, México, 2006